¿Qué es Mindfulness?

 

Mindfulness, o atención plena, es la capacidad de darse cuenta de lo que está sucediendo en el momento presente, con curiosidad y sin juzgar

Como toda habilidad, la atención plena sólo puede ser desarrollada mediante una práctica  regular y constante, tanto a nivel personal como grupal, que es lo que promovemos con nuestro programa educativo.

 

¿Qué es Mindfulness?

A veces, no hay mejor inicio que empezar por el final. Por eso, antes de contarte qué es Mindfulness, te queremos proponer una pequeña y breve práctica, que no te tomará más de un minuto. Así, a quemarropa. Sin introducciones ni explicaciones de por medio. Ya habrá tiempo para ello. Porque de lo que te vamos a hablar es acerca de una actitud de vida, una experiencia que debe ser vivida, más que explicada. ¿Cómo explicarías a tu hijo(a) el sabor de una naranja? ¿Cómo le transmitirías, en palabras, la experiencia de morder un jugoso gajo?

Por cierto, resultaría muchísimo más fácil y práctico dárselo de comer para que, en apenas una mordida, pudiera conocer de manera directa y fidedigna qué es una naranja. Entonces, jugando con esta analogía, vamos a ahorrarnos de momento cualquier explicación y pondremos en tus manos una naranja, confiando en que te animarás a probarla por ti misma. Te pedimos por favor que nos des un voto de confianza y te entregues al siguiente mini-ejercicio que, como te decíamos, no te tomará más allá de un minuto (literal).

Empecemos: allí donde estés leyendo estas líneas, ya sea en el escritorio de tu oficina, en la comodidad de tu casa, sentado bajo la sombra de un árbol en una plaza, esperando en una consulta, donde sea que estés, siéntate lo más cómodo posible. Posa suavemente tus manos en tus muslos e intenta relajar la espalda, los brazos, los hombros. Estira (sin forzar) tu columna, como si quisieras tocar el cielo con la cabeza. Quédate así unos segundos, mientras llevas tu atención a las sensaciones del cuerpo. ¿Cómo te sientes?

¿Puedes identificar alguna tensión, quizás en los hombros, el cuello, la espalda? ¿Algún dolor que moleste? ¿Alguna sensación placentera? La temperatura ambiente, ¿te acomoda?

Ahora, lleva tu atención a la respiración. Fíjate en qué parte de tu cuerpo puedes percibir su flujo.

¿En el pecho, el abdomen? Te queremos pedir que durante las próximas tres respiraciones, mantengas tu atención en el ir y venir del aire. Cuando inspiro, sé que estoy inspirando. Cuando exhalo, sé que estoy exhalando. Sólo trata de enfocarte en eso, sin pensar en nada más. Sigue atentamente tu inspiración y exhalación, sin intentar controlarlas. Nada más obsérvalas, siéntelas, sin interferir en lo absoluto. De nuevo, enfócate en las sensaciones. Mantén la atención durante diez ciclos de respiración. Si quieres, puedes cerrar suavemente los ojos mientras realizas esta práctica. Si no te acomoda, mantenlos abiertos, pero baja levemente tu mirada y pósala en el suelo a una breve distancia tuya, sin enfocar nada en particular. Te damos unos segundos para que realices esta breve práctica y nos reencontramos en el siguiente párrafo.

¿Y? ¿Cómo te fue? ¿Te resultó muy complicado? Quizás aún no lo sabes, pero lo que acabas de realizar es una práctica de Mindfulness, un término que lo más probable ya hayas escuchado o leído en más de alguna oportunidad. A modo de una simple definición, y para no extendernos en conceptualizaciones, te puedo decir que Mindfulness es darte cuenta de lo que está pasando en este preciso momento, aquí y ahora, con aceptación y sin juzgar. Así de sencillo… así también de desafiante, porque cuán difícil resulta en el mundo de hoy darse un tiempo para detenerse y aprender a enfocar nuestra atención en sólo una cosa a la vez.

Es esa habilidad la que venimos a proponerte que cultives con tus hijos. No es una nueva forma de meditación, no es una religión. No hay mantras ni visualizaciones de por medio. Te repetimos: se trata de una práctica que permite asentar una actitud de vida. La capacidad de detenerse y observar tanto lo que sucede fuera como dentro de uno. ¿Y qué tiene que ver Mindfulness con niños? ¡Pues todo! El cultivo de esta hermosa práctica trae un sinnúmero de beneficios para los más pequeños: les permite incrementar su concentración, desarrollar una conciencia de sí mismos, alcanzar un mayor balance emocional, controlar los impulsos, disminuir la ansiedad y el estrés, cultivar la empatía, entre otros muchos más.

¿Qué NO es Mindfulness?

  • Mindfulness NO es una técnica para estar en calma: Si bien la práctica Mindfulness trae como consecuencia un estado de relajación y tranquilidad, no implica que este sea el objetivo de la práctica en sí mismo. Se trata, más bien, de poner atención al amplio rango de emociones, por lo que se puede perfectamente cultivar el Mindfulness en pleno movimiento o bajo un estado emocional fuerte (angustia, estrés, miedo, etc)
  • Mindfulness NO es un técnica para poner la mente en blanco: la práctica, lejos de pretender “detener” los pensamientos (lo cual resulta imposible), se aproxima a la experiencia del pensar desde una actitud de observador; observamos el fluir de nuestros pensamientos, los identificamos y los dejamos ir, sin apegarnos a ellos ni rechazarlos (ecuanimidad).
  • Mindfulness NO es una herramienta de disciplina: La práctica Mindfulness tiene un demostrado impacto positivo en la conducta de los niños y en el manejo de su impulsividad, aunque es importante aclarar que la atención plena no está concebida como una herramienta disciplinaria para mantener a los niños quietos en sus puestos al interior de la sala de clases.
  • Mindfulness NO es una “varita mágica”: Pese a los efectos positivos que tiene la práctica Mindfulness en la salud física y emocional de las personas, demostrado a través de cientos de estudios e investigaciones desarrollados en los últimos 30 años en campos tan variados como la medicina, la psicología y la neurociencia, es importante señalar que no es la solución “mágica” para resolver todos los problemas conductuales o atencionales que puedan presentarse dentro del ambiente escolar.
  • Mindfulness NO es una religión: Es importante recalcar que la práctica de Mindfulness que promovemos en Mindfulness4Kids es absolutamente secular, por lo que puede ser realizada por personas de distintos credos religiosos.