Mindfulness y Educación

 

La práctica de la atención plena o Mindfulness, más que una herramienta, es una actitud de vida, basada en la valoración del momento presente como un espacio de plenitud y bienestar, mediante el cultivo de la habilidad de traer nuestra atención al aquí y el ahora.

Esta práctica tiene como pilares la ATENCIÓN y la REGULACIÓN EMOCIONAL, factores que son claves en el desarrollo del aprendizaje. Por lo mismo, la correcta y sostenida práctica de la atención plena al interior del aula permite inculcar en niños y niñas habilidades que, entre otros beneficios, les permiten mejorar el proceso neurológico conocido como “función ejecutiva”; desarrollar la concentración; aprender a manejar estados emocionales como la ansiedad, el estrés, la rabia y la frustración; y cultivar habilidades blandas como la empatía, la colaboración, la compasión y la solidaridad.

Desde esta perspectiva, Mindfulness enseña a los alumnos a prestar atención a lo que sucede tanto dentro como fuera suyo, lo que no sólo mejora el aprendizaje académico, sino que desarrolla el aprendizaje emocional y social.

Los beneficios de la atención plena, sin embargo, no se circunscriben sólo a los alumnos, ya que los profesores también pueden verse beneficiados con esta práctica:

Niños atentos:

  • Son más capaces de concentrarse y enfocarse en una tarea
  • Experimentan una calma creciente
  • Reducen de manera creciente el estrés y la ansiedad
  • Mejoran el control de los impulsos
  • Encuentran formas más adecuadas para manejar emociones difíciles
  • Son empáticos y entienden a los demás
  • Incrementan sus capacidades de resolución de conflictos

Profesores atentos:

  • Son más conscientes de sí mismos y están más conectados con sus alumnos
  • Son sensibles a las necesidades de sus alumnos
  • Mantienen el equilibrio emocional
  • Promueven una comunidad de aprendizaje que alienta el desarrollo académico, emocional y social de los niños
  • Saben gestionar y reducir el estrés
  • Mantienen relaciones sanas tanto en casa como en el trabajo

Mindfulness nos enseña a tomar conciencia de la naturaleza de la mente,  por medio del proceso de darnos cuenta de nuestros propios patrones de pensamiento. Gracias a ello, logramos cambiar la forma en cómo respondemos a esos pensamientos y/o emociones.

La atención plena crea un espacio, reemplazando reacciones impulsivas por respuestas pensadas. De actuar sin pensar (reacción), el niño aprende a pensar antes de actuar (respuesta consciente)

Flujo

A nivel cerebral, la práctica Mindfulness tiene impacto tanto en las funciones como en la morfología de diversas zonas del cerebro, como la amígdala, el hipocampo y el área prefrontal, que son claves para la regulación emocional y el desarrollo de procesos cognitivos, como el aprendizaje

Cerebro